Técnicas de relajación para hombres

Existen numerosas técnicas de relajación, que ayudarán al hombre a liberarse del estrés y a hacerlo más consciente de sí mismo.

Las técnicas de relajación son un arte milenario que desde la cultura oriental  llevan años practicando y disfrutando de sus beneficios. Es normal que en ocasiones, nos sintamos abrumados por el estrés y las responsabilidades, y necesitemos un poco de tiempo para nosotros. El exceso de trabajo, el insomnio, la cafeína… pueden ser las causantes de una mayor irritabilidad por nuestra parte.

Para poder relajarnos, es necesario buscar una estancia de la casa donde podamos estar en soledad. Busca tu música preferida y apaga las luces  para que la única iluminación del lugar se deba a las velas. Cualquier tipo de candela es útil, tanto las aromáticas como las que tan solo iluminan. Algunos hombres prefieren acompañarse de palitos de incienso y aromas: ¡a gusto del consumidor!

Una vez tengas preparada la habitación, siéntate en el suelo de forma cómoda y respira de forma pausada y rítmica (30 veces), sintiendo como en cada inspiración tu abdomen se contrae, y como en cada espiración se relaja.

Tras practicar la respiración, puedes pasar a realizar suaves ejercicios de tipo Yoga que ayuden a liberar tus extremidades y relajar tus músculos. Recuerda que cualquier ejercicio deberás realizarlo manteniendo el ritmo de la respiración.

Una vez hayas terminado  recuéstate boca arriba sobre la colchoneta, y de los pies a la cabeza, ve contrayendo y relajando todas las partes de tu cuerpo sucesivamente: las pantorrilas, los muslos, el abdomen… y así hasta llegar a los músculos faciales; siempre con un ritmo de contracción – relajación.

Terminada la tabla de ejercicios, transporta las velas y la música para crear un clima de recogimiento total, llena tu bañera con agua a una temperatura suave y aplica un jabón especial para baño, como el Gel de baño Zen for Men de Shiseido que vigoriza e hidrata.

Tras el baño, recuerda que es muy importante mantener con buen aroma e hidratada tu piel. Para ello, aplícate un suave masaje con una crema hidratante corporal,  que te ayude a tonificar los músculos.