Perfumes con feromonas para hombres ¿funcionan?

Los perfumes con feromonas para hombres, ¿realmente funcionan? Esta es una pregunta que todo consumidor puede hacerse, y que intentaremos responder brevemente en este artículo.

Antes de responder a esta pregunta, deberemos conocer qué son realmente las feromonas. Las feromonas consisten en sustancias químicas segregadas por los seres vivos, capaces de provocar un cambio en el comportamiento de ciertos individuos. Esto ocurre en muchas especies de animales donde la feromona actúa, en el caso de vertebrados,  sobre el órgano vomeronasal del olfato.

Sin embargo, parece ser que el uso de feromonas en perfumería no es algo reciente, puesto que ya se descubrió que en el Antiguo Egipto, se seleccionaba a hombres vigorosos para depositar su sudor en una tinaja y mezclarlo con sustancias aromáticas, dando lugar a un perfume que atraía a las mujeres.

Muchas casas comerciales nos hablan de perfumes con feromonas para hombres, asegurándonos su efectividad, pero ¿qué contienen en realidad estos perfumes? Tradicionalmente, uno de los ingredientes más utilizados ha sido el almizcle. Éste, consiste en una feromona segregada de forma natural por el ciervo almizclero, para atraer a las hembras en época de celo.

En la actualidad, el ciervo almizclero está considerado una especie en peligro de extinción, por lo que suelen utilizarse esencias sintetizadas artificialmente, pero de igual efectividad.

En el caso de humanos, estudios recientes indican que sí podría existir un condicionamiento a la hora de comportarnos, en función de las feromonas, aunque esto no está cientificamente demostrado. Muchos defienden el uso de feromonas artificiales por el hecho de que cada vez, utilizamos más medidas de higiene y antiodorantes, que enmascaran nuestras secreciones corporales, y por tanto, nuestras feromonas.

¿Está relacionado entonces, el uso de perfumes con feromonas con convertirse en un sex-symbol entre las mujeres? Posiblemente, dependa más de otros factores como la autoestima y la seguridad en sí mismo. No obstante, para los más aventureros y con buen monedero, puede convertirse en todo un reto.