Cuatro de cada diez hombres utilizan productos cosméticos

Lo venimos repitiendo diariamente en Coosmetic, cuidarse ya no es sólo cosa de mujeres, cada vez más hombres echan mano de productos cosméticos para sentirse más guapos, a la vez que más confiados en si mismos. Los estudios lo reflejan: Una reciente investigación de la Universidad del País Vasco, efectuada sobre cremas faciales y cremas corporales, ha comprobado que los consumidores de este tipo de productos compran por razones emocionales.

De hecho, parece que cuanto más nos cuidamos, comprando diferentes marcas cosméticas, más satisfechos emocionalmente nos encontramos con nosotros mismos. Según se refleja en este estudio, la publicidad nos condena y acabamos siendo presos de esta “cadena emocional”. Día tras día podemos ver en televisión, carteles o revistas, a modelos de una belleza fuera de lo común, que en muchos casos nos crean insatisfacción personal y alguna que otra cita a las tiendas de cosmética.

Para la investigadora Vanessa Apaolaza Ibáñez, del departamento de Economía Financiera II, de la Facultad de CC. Económicas y Empresariales en la UPV/EHU y autora principal del trabajo: “En nuestros comportamientos de compra decidimos en lo emocional y justificamos mediante lo racional. Dichas emociones son en parte aprendidas y en parte instintivas”.

“El deseo de gustar al otro sexo, de resultar sexualmente atractivo, que propiciaría la compra de cosméticos, se halla en uno de los programas más básicos del ser humano, al que se refieren los enfoques darwinistas sobre la atracción: las caras hermosas y los cuerpos bien formados constituyen indicadores biológicos importantes del valor de la pareja sexual”, afirma la investigadora.

En este rol, también, lógicamente, entraría el hombre. Sus ganas de atraer al sexo opuesto, de gustar y de sentirse más bello se demuestran en las estadísticas. En Europa cuatro de cada diez hombres utilizan productos cosméticos cotidianamente para mantener mejor aspecto, una tendencia que va cada año en aumento.

Y a la vez que esta tendencia se acrecienta,  también aumenta el número de “mensajes subliminales” para que el hombre acabe entrando en el “capitalismo de la estética”. Las firmas ya no sólo quieren llamar la atención de las mujeres, también buscan captar la del hombre, cada vez más encerrado en esta burbuja de cosmética y satisfacción personal.

Para el dermatólogo Rafael Jiménez Puya del Hospital Reina Sofía de Córdoba (España) y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV): “En materia de cosmética, el hombre busca cada vez más un equilibrio perfecto entre sensibilidad y masculinidad. Se trata de alguien que está en buena forma física, que trabaja su cuerpo y se preocupa por su imagen, con un modo saludable de vida que se traduce también en su toma de decisiones. Ese el nuevo modelo de hombre del siglo XXI”.