¿Comes mucho chocolate por Semana Santa…?

Muchos estaréis disfrutando ya de las vacaciones de Semana Santa, en la playa, en el extranjero, en el pueblo o en cualquier otro sitio con la familia y los amigos. Son días de relax, por fin un merecido descanso desde las últimas vacaciones en Navidades hace ya ¡tres meses!

Aunque también son días de excesos (como siempre en vacaciones) y especialmente en esta época, de mucho chocolate. La pascua invade las casas de huevos de chocolate de todos los colores y a menudo nos sentimos culpables al comerlos. Precisamente por eso hoy estamos aquí, para hablaros de los múltiples usos y beneficios del chocolate y ¡eliminar de un plumazo cualquier remordimiento que podáis tener!

El chocolate cuenta con poderosas propiedades antioxidantes ayudando a retrasar el proceso natural de envejecimiento de las células y por lo tanto, de la piel. En especial, el chocolate negro, con más concentración de cacao y menos azucares, es más efectivo y menos perjudicial en este aspecto. Su consumo moderado puede reducir las arrugas y las manchas de la piel, así como mejorar su elasticidad y reducir la celulitis.

El chocolate además estimula la serotonina, una substancia del cerebro ligada a la sensación de placer, aliviando la depresión y la ansiedad; y estimula también la feniletilamina, la sustancia química liberada cuando estamos enamorados. El chocolate está repleto de vitamina B, potasio, magnesio, zinc y calcio, y el chocolate negro contiene hierro, tan necesario para las mujeres durante los periodos menstruales.

Todo esto prueba que su consumo (ya lo hemos dicho, moderado) puede resultar muy beneficioso, pero más allá de ingerirlo, ¿qué más podemos hacer con el chocolate? El chocolate contiene manteca de cacao, un ingrediente muy común en productos hidratantes, por lo que puede resultar muy beneficioso para las pieles más secas. Mediante mascarillas faciales caseras podemos aportar a nuestra piel ese extra de hidratación sin gastar un duro. En internet se encuentran infinitas recetas de mascarillas faciales con chocolate, mezclándolo con unos u otros ingredientes dependiendo del tipo de piel.

Todas estas propiedades del chocolate también las absorbe el cuerpo, no sólo el rostro, claro. Para suavizar y humedecer la piel de nuestro cuerpo no hay nada como una buena exfoliación y un masaje a base de chocolate negro fundido. Como resultado se obtiene una piel hidratada, nutrida de antioxidantes y muy relajada.

Y para terminar, el pelo. No es una novedad que muchas firmas utilizan el chocolate como ingrediente principal de sus champús, ya sea con granos de cacao o manteca de cacao. Los resultados de usar chocolate en el pelo es un cabello brillante e hidratado, beneficios especialmente poderosos sobre cabellos morenos.

Ahora que conocéis las bondades del chocolate por dentro y por fuera, sólo nos queda desearos a tod@s unas ¡Felices y muy dulces vacaciones de Semana Santa!