10 usos del tomate para la piel

¡Buenos días y feliz jueves lectores!

Empezamos el día con un pequeño homenaje al tomate, esa fruta (sí, fruta, contiene semillas en su interior, es el fruto de una planta) que tanto consumimos, especialmente en verano. Por cierto, ¿sabías que el tomate lo introdujeron los españoles desde Centro América a Europa y también a Asia a través de Filipinas?

Extendido por todo el mundo, sus usos en la cocina son infinitos, desde nuestro querido gazpacho hasta la bruschetta italiana, pasando por montones de recetas que se sirven del tomate. Pero no sólo es saludable al comerlo, podemos exprimir sus propiedades mucho más allá… Hoy Coosmetic te desvela 10 usos del tomate para el cuidado de la piel:

  1. Para cerrar los poros: Basta con 4 gotas de zumo de tomate, 1 cucharada de agua y un algodón para extender la mezcla en el rostro. Déjalo reposar 15 minutos y notarás los resultados.
  2. Para aportar brillo: Simplemente frotando medio tomate por el rostro, la piel recuperara su luminosidad, gracias a la vitamina C que nos aporta.
  3. Para tratar eccemas y psoriasis: El aceite de las semillas del tomate se usa para tratar estas afecciones. Masajea tu rostro con este aceite antes de ir a dormir y déjalo actuar durante toda la noche.
  4. Para tratar el acné: Gracias a su alto contenido en acido resulta muy útil contra el acné. Aplica una rodajita sobre un grano o su pulpa machacada sobre el rostro entero si sufres acné severo.
  5. Para controlar el exceso de grasa: Aplica todos los días un tónico casero hecho con el jugo de 4 tomates y 4 cucharadas de jugo de pepino, verás como tu piel se equilibra.
  6. Para proteger la piel del sol: El tomate contiene un nutriente llamado licopeno que actúa como un protector solar natural. No por ello podemos prescindir de nuestra crema solar. Pero todo ayuda. Ingerir tomates a diario sería equivalente a una protección solar 1.3 SPF.
  7. Para combatir los signos del envejecimiento: El licopeno, que da el color rojo al tomate, es también un antioxidante muy efectivo. Además de proteger la piel del sol se ha demostrado que aumenta los niveles de colágeno en la misma. Por cierto, los tomates cocinados contienen niveles más altos de licopeno que los crudos.
  8. Para blanquear la piel: Actúa como un blanqueador natural de la piel. Prepara una mascarilla casera con 1 cucharadita de harina de avena, 1 cucharadita de yogur y 2 cucharaditas de pasta de tomate, y déjala actuar 20 minutos.
  9. Para eliminar las células muertas: Úsalo como exfoliante, corta un tomate en dos, pon azúcar encima de una mitad y frótalo suavemente en tu rostro. También puedes hacer el exfoliante machacando el tomate (con sus semillas) y añadiéndole un poco de azúcar. 
  10. Para combatir los signos del estrés en la piel, como calmante: Simplemente pon una rodaja de tomate sobre cada ojo durante unos 15-20 minutos y te dejara una apariencia fresca y revitalizada.